LA VOZ DEL OCCIDENTE

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Inaciu Galán
Expresidente d'Iniciativa pol Asturianu

La Ley de Uso no es suficiente

 

Como saben, en Asturies, está vigente desde 1998 la Ley de Uso y Promoción del asturiano y muchos afirman que es suficiente para proteger nuestra lengua, pero no es así. En el marco de la Constitución las lenguas que no son oficiales prácticamente no existen, y lo que nos ha demostrado este tiempo es que la Ley de Uso no es suficiente, porque se siguen produciendo casos de discriminación y porque el sistema público no garantiza que los jóvenes conozcan la lengua asturiana, para decidir después si quieren usarla o no, en libertad.

La convivencia de las dos lenguas, castellano y asturiano, es absolutamente normal y entre los asturianos, en la calle, en los comercios... Pero cuando un hablante choca con la administración, es distinto, se dan problemas de todo tipo. Para inscribir a un hijo y ponerle un nombre en asturiano, para que tus hijos puedan tener la asignatura de asturiano... Seguimos teniendo problemas para que puedan acceder a la asignatura, incluso siendo voluntaria, como es. Para inscribir una empresa y que los estatutos sean en asturiano, para hacer gestiones ante la administración... Además, la Ley de Uso sólo es pertinente para la administración autonómica, por lo tanto, ante cualquier otra gestión que tengas que hacer en la administración central, la lengua asturiana no existe. 

Pero es que además, la falta de oficialidad ha evitado que una parte importante de partidas económicas y de reconocimientos, algunos más que nada simbólicos, pero importantes, no se hayan producido, porque el Estado central no incluye al asturiano entre las lenguas de España, ¿por qué? Porque no es oficial. 

Ahora existe un acuerdo amplio y transversal, con partidos de izquierdas y de derechas. Es el momento de buscar un modelo de oficialidad propio, adaptado a la realidad sociolingüística de Asturies, que garantice derechos y no suponga obligaciones, únicamente para la administración, que evidentemente tiene que tener la obligación de garantizar esos derechos a la ciudadanía. Y tenemos uno cerca, el modelo de la oficialidad del gallego. Nos es cercano, lo conocemos bien, tiene consenso entre la izquierda y la derecha, y hemos visto cómo Galicia ha conseguido poner su lengua y su cultura en una situación mucho más positiva que la que tenía hace más de treinta años. Nosotros hemos ido al revés, y no sólo eso, sino que además ellos han conseguido, cuando eran una comunidad más pobre, subir y mejorar, y pasarnos por delante en todos los indicadores. Nosotros no lo hemos conseguido. ¿Por qué no intentarlo ahora? La oficialidad y la lengua es un elemento que, si bien no nos va a hacer ricos como comunidad, tampoco nos va a llevar a la ruina, eso seguro, lo hemos visto en otras comunidades.

Gracias al trabajo de encuestas sociolingüísticas que realiza el profesor Francisco Llera Ramos con el Euskobarómetro, una persona de reconocido prestigio, que fue amenazada por ETA, sabemos mucho de lo que pensamos los asturianos y asturianas de nuestra lengua. De 2017 son los últimos datos, y son muy positivos porque una parte importante de la población de Asturies ha pasado ya por el sistema educativo y ha tenido la asignatura de lengua asturiana, hasta el 45%, y hasta el 50% siguen teniendo como lengua que hablan en casa, con su familia, el asturiano. 

Continuamente hay “opinadores” diciendo desde Madrid: "No se habla asturiano, vengo a Asturias y no oigo el asturiano". Aparte de que eso es difícilmente aceptable, porque cualquiera que venga a Asturias oye asturiano en mayor o menor medida, según las zonas, mezclado con el castellano o más puro, hay que tener en cuenta también que es una lengua estigmatizada, y por lo tanto, en los ámbitos públicos, los hablantes tienden a utilizar el castellano, y más cuando hay extraños. Que todavía en estas circunstancias, sin un impulso público importante, más del 50% de las personas sigan afirmando en las encuestas que en su casa siguen hablando asturiano, nos indica que hay una vitalidad importante y que cuando se normalice esa situación habrá una presencia mucho mayor en el ámbito público, se sacará más la lengua de casa. 

Además, el apoyo a la oficialidad en las encuestas es muy alto: más de un 53% y sólo un 20% en contra, según la última. Hay otro 20% de indecisos. Los datos son muy buenos, y ha mejorado mucho la percepción de la propia lengua. ¿Y cuál es el problema entonces? Que cualquiera que venga a un instituto, como en el que estoy yo de profesor, puede ver cómo en las generaciones más nuevas la transmisión se está cortando, y son pocas las familias donde continúa. Es complicado. Cuando se va hacia la edad adulta, la gente recupera su lengua de casa, hay un proceso de reasimilación, pero es muy difícil ahora garantizar el futuro. Es normal oír a la gente mayor hablar en asturiano, pero es más raro oír a los jóvenes. La única solución pasa por un reconocimiento del idioma que no es una cosa que hayamos inventado en Asturies, sino que se aprobó en la Constitución en 1978, que por cierto aprobamos en Asturies por una mayoría aplastante.

La oficialidad simplemente va a garantizar la libertad de todos para expresarnos en una lengua o en otra, no va a suponer ninguna imposición. El sistema educativo va a garantizar que se aprendan el asturiano y el castellano en la escuela. El asturiano va a ser una asignatura normal del currículum, como ocurre en la mayoría de los sitios donde hay dos lenguas en convivencia. Debe garantizarse unas horas a la semana para que cualquier persona que pase por el sistema educativo aprenda asturiano, y castellano, y las lenguas extranjeras que se considere. ¿Esto qué va a permitir? Que una vez que tú te enfrentes a la vida adulta, decidas: "Yo voy a hablar en asturiano, o yo voy a hablar en castellano". 

En la ONG Iniciativa pol Asturianu, de la que formo parte, tenemos cursos a los que se apunta muchísima gente que no ha tenido ocasión de aprender asturiano porque en su familia no se hablaba, o se hablaba poco, o los güelos no se lo hablaban, porque eso sigue pasando también, que los güelos hablan entre ellos en asturiano y a los nietos no se lo quieren transmitir porque tienen muchos prejuicios y los han machacado con el idioma, en la escuela, sobre todo en la dictadura, pero también después. La cuestión es garantizar esa libertad, porque si tú no sabes la lengua es imposible que seas libre para escoger. En el sistema educativo debería garantizarse eso. 

El modelo de oficialidad se tendrá que decidir después en una ley de normalización que requiere unas mayorías importantes, y se desarrollará de diferente manera según quien gobierne, para eso está la pluralidad democrática. La oficialidad, en todo caso, va a normalizar una situación que ahora es anormal y anticonstitucional. Tendremos una normalización total en el sentido de que ahora mismo, mucha gente, pasa por el sistema educativo sin ningún tipo de contacto con la lengua ni con la realidad lingüística de Asturias, hay aún mucho desconocimiento y prejuicios.

Es cierto que hay gente que puede decir: "En mi entorno no se habla el asturiano". Es perfectamente posible, claro que sí. Hay entornos y familias determinadas donde no se habla. Para mí, es un poco difícil de entender que no lo oigan nunca, porque es una lengua ambiental, que aparece continuamente, incluso en las ciudades de Asturies. Necesitamos que en el sistema educativo haya también una toma de conciencia de que la realidad es más plural. Como la comunicación entre los vecinos, las familias, sobre todo en las zonas urbanas, a veces es cada vez más reducida, por desgracia, podemos estar en un sitio sin conocer absolutamente nada de la realidad que tenemos alrededor. 

La oficialidad ayudará a visibilizar esa lengua y la riqueza cultural que conlleva. Vemos cambios radicales ya sólo con las pocas políticas de normalización que se han hecho en estos cuarenta años. Se ha conseguido un cambio importantísimo, porque a principios de los 80 para una parte importante, según decían las encuestas, hablar asturiano era "hablar mal", que era lo que decían en la escuela franquista. Hoy es un porcentaje mínimo el que piensa eso. Ya todo el mundo considera que el asturiano es una lengua con la misma dignidad que cualquier otra. Si de verdad le ponemos la dignidad que se merece, y lo equiparamos a través de la Constitución y del artículo 3.2 como lengua oficial, estoy seguro que ayudará a que todavía sea mejor la situación y sobre todo que dejemos de perder hablantes.

Esta es la única forma de conservar las variantes del asturiano, una riqueza increíble que tenemos y a las que la normalización dará más vida y futuro. Porque cuando una lengua se normaliza sus variantes siguen vivas y se fortalecen. Dar un uso al idioma en los medios, en la escuela, en la música, en la literatura, a través de un estándar, que es lo que se hace en todas las lenguas, va a permitir que las lenguas y las variantes se mantengan. El castellano lleva más de cuatrocientos años con una norma muy clara, y sin embargo, las variantes, como son el andaluz, el canario o la variantes de América, siguen más vivas que nunca y hay un movimiento de la recuperación de la autoestima y de la dignidad de esas variantes. No está reñida para nada. Si después de 400 años de normalización del castellano no se han perdido esas variantes, ¿por qué se van a perder en Asturies? Además tenemos una norma, la Academia de la Llingua Asturiana desarrolló en los 80 una norma ortográfica que permite escribir en todas las variantes, la propia Academia publica textos en todas las variantes, occidental, oriental... y hay una especial sensibilidad y respeto en Asturies por ellas. No hay que ver más, por ejemplo, que el proceso de oficialización de los topónimos, donde se ha respetado escrupulosamente la variedad local de cada uno, como lo dicen allí. Es algo que no se ha hecho prácticamente en ningún sitio y aquí se respeta absolutamente. Estamos convencidos de que la oficialidad y tener un modelo escrito estándar de lengua culta no va a generar ningún problema a las variantes sino todo lo contrario, las va a poner más en valor.

Sobre la lengua, ha mejorado la percepción social, pero hemos perdido hablantes, y eso es una realidad obvia para cualquier persona que viva en Asturies. Tengo 35 años y he visto cómo mi generación habla mucho más asturiano que los alumnos de mi instituto. Siempre hay excepciones, y hay familias en las que la trasmisión se consigue, pero es una cosa heroica, porque enseñas a tu hijo asturiano y la escuela funciona como un motor de castellanización. No existen las herramientas en la escuela para conseguir que ese niño mantenga su lengua materna. Eso es muy grave, porque las familias no están teniendo la libertad de poder contar con un sistema educativo que garantice que lo que han aprendido en casa no lo desaprendan en la escuela. Hay una discriminación de las familias que quieren que sus hijos hablen asturiano. La oficialidad no va a evitar que quien quiera que sus hijos se eduquen en castellano se sigan educando en castellano. No tenemos ningún problema con eso, lo único que queremos es que el asturiano también se pueda enseñar en las escuelas con plena normalidad.

Esperamos ahora que se den los pasos hacia la oficialidad de forma ágil, no podemos perder este tren otra vez, porque hay un consenso muy mayoritario, de 27 diputados frente a 18, tres quintos de la Xunta Xeneral, que es lo que marca el Estatuto de autonomía para la reforma. Hay que sentarse a negociar, que es lo que tienen que hacer los partidos, y cerrar una reforma que no sólo incluye la oficialidad, porque hay más asuntos sobre la mesa. No entendería la sociedad asturiana, después de cuarenta años reivindicando este cambio, que cuando hay las mayorías suficientes no se lleve adelante. Se debe de hacer en esta legislatura para que además vaya al Congreso y se apruebe. Se dan las mayorías tanto aquí como en Madrid, y debe hacerse ya.

Para los que piden una consulta, he de decir que se ha hecho yá y que no es posible legalmente hacer una consulta sobre esta cuestión porque el Tribunal Constitucional en la sentencia 103/2008 especificó que sólo en los supuestos expresamente previstos se pueden hacer estas consultas. Y para hacernos una idea de lo excepcional que es hacer una consulta en España, tenemos que recordar que sólo se han hecho tres: la Constitución, el referéndum sobre la OTAN y la Constitución Europea. Nuestro referéndum ya lo hemos hecho en Asturies cuando votamos en casi un 89% 'sí' a la Constitución española, que en su artículo 3.2 dice que las demás lenguas serán oficiales de acuerdo con sus estatutos, y ahí estamos desarrollando ese artículo, de algo que ya votamos muy mayoritariamente. 

No cabe un referéndum jurídicamente, y eso lo saben los que lo proponen. Intentan ganar tiempo y quieren lo que no han ganado en las urnas. Ahora parece, para algunos, que se ha presentado por sorpresa la cuestión de la oficialidad. Recordemos que fue el tema central de las elecciones de 2019 en Asturies, y que los partidos que la llevaron explícitamente en su programa consiguieron 312.000 votos. Los del 'no' llegaron a 199.637, es casi el doble. Eso sin contar con que otros de los que podemos meter en el 'no' tampoco lo llevaban explícitamente como 'no' en el programa. El PP ha mantenido una postura ambigua. Ahora la han dejada muy clara en el 'no', pero han estado apoyando la oficialidad en el pasado continuamente. La última vez, Gabino de Lorenzo, cuando se presentó al Congreso, llevando como tema central la oficialidad. 

En otros territorios donde ha gobernado el PP, en la Comunidad Valenciana, en Baleares, en Galicia, han apoyado y han desarrollado la oficialidad de sus lenguas. No entendemos por qué lo que vale a un lado de la Ría del Eo no vale al otro. En Galicia sí se puede apoyar la oficialidad, y Feijóo continuamente ensalza las bondades del plurilingüismo, y me parece genial, pero aquí el PP mantiene la postura contraria, absurda e incoherente con lo que hacen en otros lugares. 

Sobre la financiación se han dicho burradas tremendas, porque por suerte o por desgracia la gente que tenemos delante en esto no han actuado precisamente con mucha mesura, y continuamente están lanzando bulos, atacan a los políticos que defienden la oficialidad, nos atacan a nosotros y nos acosan en redes, y están empezando ya con lo físico y lo personal. Han dicho que la oficialidad va a tener un coste de 70 millones. Las estimaciones que tenemos es que puede estar alrededor de los ocho millones de euros, porque hay que tener en cuenta que ya se está haciendo una inversión en política lingüística que es pequeña, pero que ha permitido un avance en muchas cuestiones. No partimos de cero, como partían en otros territorios cuando en los 80 se puso en marcha la oficialidad. Tenemos ya un profesorado, una estructura académica, institucional. 

Pero es que además estamos perdiendo ingresos, partidas del coeficiente de pluralidad lingüística que el Estado aporta a las comunidades con lenguas oficiales. Perdemos cada año entre seis y ocho millones de transferencias del Estado que deberían venir a Asturias por tener lengua oficial, y que se están perdiendo desde hace cuarenta años. Eso es muy grave. ¿Y no es además absurdo? Tenemos que tener en cuenta que la oficialidad va a tener un beneficio en la autoestima de los asturianos, que hoy todavía tenemos una relación difícil con su propia lengua. A un señor de Soria no le da ninguna vergüenza hablar en castellano en ningún sitio, pero a un señor de Asturies sí le pasa esto con el asturiano en algunos ámbitos, y eso tiene que desaparecer. Si ponemos en valor nuestra cultura también estamos haciendo una inversión, que no nos va a sacar de pobres, pero desde luego no nos va a llevar a la ruina. Más autoestima colectiva redundará en otras cuestiones, en una mayor capacidad para solucionar problemas.

Me gusta comparar, con datos de otros lugares, los estudios sobre el valor de las lenguas. El Instituto Cervantes nos da cada año el valor de la lengua castellana, su importancia económica, algo muy positivo para darle más valor a las lenguas. Nosotros no renunciamos aquí, ni muchísimo menos, a la lengua castellana, y nos parece importantísima. Y miramos también a qué ocurre en otros lugares. Por ejemplo, en Valencia el 3% del PIB lo genera la actividad alrededor de la lengua. Eso son 1.037 millones de euros y 35.500 empleos. Si lo extrapolamos a Asturies podemos estar hablando de 7.000 empleos y cerca de 200 millones d’ingresos. Es muy positivo, algo a lo que no podemos renunciar, y menos en un lugar como Asturies que está en continua crisis, donde los jóvenes se tienen que ir. La oficialidad no va a ser la solución a todos los problemas, ojalá, pero sí puede ayudar a tener una mayor autoestima como comunidad, en tener transferencias estatales y otra herramienta económica más, otro sector que se puede potenciar.

Mi güela, que está en las redes sociales, porque es muy moderna, no da crédito a todo lo que se está diciendo sobre el asturiano. "¿Pero cómo ye que lo que falamos en casa, esto que me dixeron siempre que nun valía pa nada, cómo pueden dicir que va causar tantos males?”. Eso mismo me pregunto yo, ¿cómo una lengua pequeña y que está en esta situación tan complicada va a ser tan peligrosa como dicen algunos? Es una inquina contra la cultura asturiana que no puedo entender. Puedo entender que no quieran hablar asturiano, que no les guste, me parece perfecto. Es más, nadie les va a obligar a hablar asturiano en ninguna parte. Nunca querría que pasara eso. Pero que nos ataquen personalmente, que traten de inventar este tipo de cuestiones me sorprende. Contra la gente que está en contra de la oficialidad no tengo absolutamente nada, es una postura que respeto y respeto a esas personas, aunque creo que se equivocan y están queriendo dejar a una parte de la población sin derechos.

Eso sí, pido que se respeten los cauces democráticos. Ha habido unas elecciones, unas mayorías muy potentes, de tres quintos, de 27 diputados frente a 18, y hay unas reglas del sistema, de la Constitución, del Estatuto de Autonomía. Llevemos la propuesta al Parlamento, votemos y luego cada desarrollo, cada medida, se tendrá que volver a llevar al Parlamento, y se tendrá que desarrollar, y dependerá de las mayorías, y sin ganan las elecciones los partidos que están en contra, pues podrán hacer las modificaciones que consideren. Es algo dentro que entra dentro de lo normal, pero estamos viendo constantemente unos ataques que no me parecen normales. Animo a todo el mundo a sumarse a esta causa justa, que va a proteger la cultura de Asturies.

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Andrés Ron
Podemos, Exdiputado de la Junta

Oficialidá yá/xá: taivos tranquil@s,
que nun vei mancar

 

Vecin@s del occidente, ya de toda Asturias, tamos de norabona. Chega la Oficialidá pa las dúas ḷḷinguas d’Asturias, asturianu ya eonaviego -a fala ou gallego-asturiano-. Ya, pa celebralo, qué meyor qu’usar l’asturianu occidental, el que se fala de Valdés a Cangas, ya de Teverga a Degaña, nel que van estas palabras.
Por fin vei cumplise aqueḷḷo que la Constitución Española manda dende 1978: “las demás lenguas de España serán oficiales de acuerdo con sus Estatutos”, por ser “patrimonio cultural que será objeto de especial respeto y protección” (Art. 3). Vienen con eḷḷa dignidá ya dreichos, que nun yía poucu, honores ya prestixu pa la nuesa tierra, sobremanera pa la más antigua y vaciada. Implica responsabilidá ya esfuerzos, por supuestu, pero mayores son las oportunidades ya’l bien que trai. 
Ya nun yía cuestión d’entrar a discutir “oficialidá sí ou non”. Eso yá ta resuelto. Pa empezar porque, los dreichos humanos, simplemente respétanse. Pa siguir porque, nada menos que 3/5  partes de la Xunta Xeneral, tán d’alcuerdu n’acabar col agraviu. Dempuéis de 44 años, el parlamentu asturianu, vei tar d’una vez a l’altura. L’anomalía ta siendo democráticamente superada.
Entós bien, como vei ser una realidá, yía bona cousa esplicar bien en qué consiste. Porque andan pur ehí zumbando algunas “agriespas velutinas”, picando ya calentando oreyas, ya escúitanse alguna barbaridá qu’outra. Fae falta capturar las reinas de la desinformación, ya fumigar los enxames con datos. ¡Que nun nos vuelvan ḷḷouc@s! Taivos tranquil@s, que nun vei mancar. 
“Es que quieren hacer oficial el del centro de Asturias, y que hablemos todos igual”. Non home, non. Declárase oficial l’idioma enteiru, non una variante concreta. Tanto las tres principales variantes del asturianu -occidental, central, ya oriental-, como’l eonaviego, tán estudiadas ya tienen norma. La variante central tómase como referencia pa conocer el conxuntu del asturianu, non como una imposición.
De feitu, a día de güei, enséñase nas escuelas sigún el conceyu, ya prodúzse cultura (ḷḷiteratura, música, tv...) en variantes distintas de la central, ensin problema nengunu. L'asturianu yía diversu, ya oficial vei ser tolo que filolóxicamente seya asturianu. N’España, entendémonos entre formas de falar bien distintas… ¡qué problema vamos tener entre asturian@s! 
Una cousa que sí yía verdá, yía eso que dicen de “bable inventado”. Efectivamente la palabra “bable” inventóula Xovellanos, con bona fé, pero nengún falante la usa. Asturianu yía’l nome natural, como la xente chama a lo que fala. Nel caso del gallego-asturiano, “a nosa fala” é como se chamóu sempre, y eonaviego como muitos ye dicen agora.
Outru puntu importante. Una cousa yía la declaración d’oficialidá nel Estatutu, qu’ocupa un ringlón, ya outra definir el modelu, que vei con una ḷḷei que se tramita más tarde, tamién na Xunta Xeneral. Las oficialidades nun son todas iguales, ya’l modelu que faiga p’Asturies, vei ser completamente propiu. 
“Lo harán obligatorio en la administración, no vendrán profesionales”. Esta ye, quiciás, la fake-new más masuñada. Pues tampoucu yía verdá, básicamente porque naide lo pide. Nengún de los partidos favorables quier que seya obligatoria, nin pal/a trabayador/a, nin pal/a usuariu/a. Simplemente que puntúe’l méritu a quien lu tenga, como cualquier idioma. Quien lu sepa, podrá atender sigún-y falen.
Quien nun lu sepa, siguirá usando como hasta agora’l castellano. Fácil.
Por ciertu, nunca vi a naide protestame por emplear l’asturianu ou l’eonaviegu. Falo de miles de pacientes, non d’anécdotas. Enxamás una queixa. Yía más, agora en Xarrio, usando’l eonaviego, tengo una comunicación fluída y prestosa cola mayoría de familias del Navia-Eo. Ya si veo que alguien yía de fuera d’Asturias, utilizo’l castellano, obviamente.
“Quieren inmersión lingüística / hacerlo vehicular en los colegios” Mesma fake new. Nengún partíu plantea esto eiquí. Agora hai opción entre ḷḷingua ou cultura asturiana. L’únicu cambiu vei ser fixar l’asignatura d’idioma p’algunu de los 12 cursos del currículu escolar. ¡Anda que nun hai horas, p’aprender cualquier materia! Pol@s nen@s, problema nengunu, esto son más percegueras d’adultos...
“Asturianismo = independentismo”. Mire, siñor, ta equivocáu, los cuatro partidos que promueven la oficialidá, tán en contra de los separatismos. “Entós
asturianismo = izquierdas”. Pues mire, tampoucu.
Por si nun basta la postura actual de Foro Asturias, cabe siñalar que’l propiu PP, nos años noventa, yera favorable; ya que agora mesmu tien cargos públicos que la respetan ya la usan. Normal, viendo como Feijóo en Galicia y el PP valenciano, usan las súas con naturalidá.
“Es gasto, es gasto, es gasto...” Ui, paez mentira ¡óu ta la visión emprendedora? ¡si yía una inversión! Pues claro que se van destinar más cuartos, neso consisten los servicios públicos. Igual que tenemos profesionales pa cuidar a l@s nuesos mayores, igual que pal castellano tenemos l’Instituto Cervantes, ou igual que conservamos un castru ou un monumentu. Con esto, mientras cuidamos, creamos empléu públicu. Pero amás tamién impulsamos economía de mercáu, fortaleciendo un sector cultural que ye pura productividá: ḷḷiteratura, música, humor, teatru… ya pantalla, programas, series ya cine. Por nun falar del valor de carácter “autóctonu”, que tanto favorez al turismu. Anda que nun lo trabayan Galicia, Euskadi ya Cataluña.
Cuantu cuentu de fantasmas, contáu con mala intención. Son fáciles d’identificar, la mayoría ḷḷevan el cuñu VOX. Tienen la mesma base fantasiosa que la súa defensa de la Reconquista. Vienen de la mano de los mesmos qu’ensalzan la dictadura, niegan la violencia machista, los dreichos de las personas LGTBI, de las migrantes ya, en xeneral, de la la inmensa mayoría de la xente, que dependemos de los servicios públicos pa vivir con dignidá. Igual por eso odian l’asturianu, porque vien del campu, ya yía humilde ya obreiru. Montaron una “plataforma ciudadana” que usan como piel de cordeiru, pero vense las zarpas por baixu, ensiñando tolo negru. Nun séi como puede haber quien s’arime a pañar firmas con eḷḷos... Nun yía cuestión d’izquierda ou derecha, sinón de reaccionarios, elitistas, que de poder tán sedientos.

Pero bono, aḷḷá eḷḷos, siguirán dando voces nel castañéu, mientras la sociedá asturiana avanza. Como dicía una tira de Forges: “No entiendo cómo hay gente a la que le moleste que se piense, se escriba y se hable en castellano” “Pues porque es la misma gente a la que les molesta que se hable, que se escriba y hasta que se piense” Asturianas ya asturianos, de verdá, taivos mui tranquil@s, que’l respetu ya la cultura nun mancan.

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Aurora Bermúdez Nava
Maestra y escritora en Eonaviego

Úa oportunidá prá nosa llingua;
¿imor a malgastalla?

 

As personas que vivimos en Asturias y somos falantes dende sempre d’úa das dúas
llinguas tradicionales qu’enriquecen á nosa comunidá autónoma vivimos estos últimos tempos a medio camín entre a esperanza y a tristeza. Os del Navia-Eo amecemos a estas dúas sensacióis a da perplexidá.
A esperanza ta posta en que por fin chegue esa declaración d’oficialidá polla que
tanto tempo llevamos esperando y a tristeza aparece cada vez qu’escuitamos certos
argumentos faltos de rigor, cos que determinaos grupos parecen querer semar a duda y confundir, meter el medo nel corpo da xente y desviar el atención de lo que de verdá importa.
Por eso, y namáis por eso, penso qu’ é el momento de que tamén s’escuiten outras
opinióis, as opinióis dos que consideramos qu’a declaración d’oficialidá non solo é
necesaria senón qu’ ademáis vei ser útil y, anque tarde, poderá reparar a inxusticia que dende fai tanto tempo se vén cometendo con un porcentaxe ben grande dos habitantes da nosa comunidá autónoma.
Nacín y vivo nel Navia-Eo, a mía llingua materna é el eonaviego, a llingua na
qu’aprendín a falar y a entender el mundo y como ciudadana d’esta terra que nun ten vínculos políticos con ningún partido, nin pertenece a ningúa asociación quero espoñer el meu punto de vista dende dous ángulos diferentes peró complementarios, penso eu: como ciudadana d’a pé y como docente ( porque soi maestra, llevo ás costas muitos anos d’esperiencia como maestra de primaria y tamén como enseñante da nosa llingua).
Como cualquer outro ciudadano penso qu’a declaración d’oficilidá é úa simple
cuestión de deretos, reconocidos tanto na Declaración Universal de los Derechos
Humanos ( “Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos ....” 
Artículo 1. “ Toda persona tiene los derechos y libertades proclamados en esta Declaración,
sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión....” Artículo 2), como na
Constitución Española:
PREÁMBULO
“Proteger a todos los españoles y pueblos de España en el ejercicio de los derechos humanos, sus culturas y tradiciones, lenguas e instituciones.”
TÍTULO PRELIMINAR
Artículo 3
......
“2. Las demás lenguas españolas serán también oficiales en las respectivas
Comunidades Autónomas de acuerdo con sus Estatutos.
3. La riqueza de las distintas modalidades lingüísticas de España es un patrimonio
cultural que será objeto de especial respeto y protección.”
A bon entendedor poucas palabras bastan. El noso dereto a usar a llingua materna
fora del ámbito doméstico nun ta llegalmente reconocío. Y nun me vale el argumento de que la protexe a Llei d’uso, eu lo que quero é que teña el mesmo reconocemento qu’as outras llinguas oficiales d’España, el mesmo respeuto. Nun quero máis peró tampouco quero menos, nunca fun quén a entender por qué se fixo con ella esta clarísima discriminación.
A todas esas voces qu’aseguran qu’a oficialidá vei causarr úa fractura na sociedá
asturiana diríayes qu’a fractura lleva muito tempo aberta: hai úa parte da población que pode usar llibremente a llingua que quer y outra parte que nun pode porque nun se ye reconoce el dereto a fello, a escoyer.
Peró ademáis d’ úa cuestión de deretos, é tamén úa cuestión de RIQUEZA
PATRIMONIAL, miyor dito, é el único xeito posible d’evitar que se perda úa riqueza
insustituible.
Naide cuestiona que nel Navia-Eo a llingua ta viva y con plena vixencia porque la
usamos cadaldía muitas personas, peró tamén habería que pensar qu’esa vitalidá ten fecha de caducidá se nun se toman medidas porque el elemento imprescindible pra que se manteña ta fallando, a trasmisión de padres a fiyos nun se ta producindo y se a llingua nun se trasmite acabará morrendo.
A morte, a desaparición, a pérdida d’úa llingua supón a desaparición d’ún dos
elementos máis importantes da identidá d’un pueblo (por nun dicir el máis importante).
Todos os elementos que compóin el patrimonio cultural,a tradición oral, os costumes, os elementos etnográficos, as tradicióis ,etc d’úa comunidá desaparecen se nun se conserva a llingua que los sostén. ¿ De verdá queremos qu’eso pase? ¿ Podemos permitirnos el luxo d’esqueicer toda esa riqueza diferenciadora que precisamente neste mundo global nel que todo tende a ser igual nos aporta un plus, un valor amecido de riqueza y nos fai únicos?
Hai muitos exemplos de territorios qu’en vez d’esqueicer esos rasgos diferenciadores, en llugar de botar terra enriba das súas reices, aprovetan estas características pra xenerar futuro, pra fer que xurdan oportunidades , trabayo...Conservar a nosa riqueza cultural y a nosa llingua nun nos impide medrar y aprender cousas novas, suma, nunca resta.
Como docente quero dar fe de qu’el feito de qu’os nenos y nenas d’esta terra vayan a clase d’eonaviego ( qu’ hasta agora é úa asignatura optativa qu’as familias poden
escoyer ou non) nun yes supón ningún tipo de perxuicio nel sou desarrollo personal y académico, al contrario, axúdayes a distinguir craramente as dúas llinguas nas
qu’avezan a espresarse y, pollo tanto, a miyorar a competencia comunicativa tanto núa como nel outra. En todo el Navia-Eo hai úa situación de diglosia da que gran parte da población nun se dá conta, sobre todo a población que renega da llingua autóctona y presume de falar un castellano correctísimo, sin saber que muitas das espresióis qu’usa, dos tempos verbales que manexa ou del vocabulario que ten asimilao como castellano nun son correutos, pos son “adaptacióis” al castellano de xiros, espresióis ou palabras da nosa llingua. Y a miyor manera de diferenciar as dúas llinguas, d’usar correutamente as dúas pasa, precisamente, por estudiallas pra conocellas ben y distinguillas.
A mía esperiencia profesional non solo me permite asegurar lo qu’acabo d’espoñer,
tamén me permite afirmar que nun hai ningúa diferencia nel nivel de competencia
curricular nel resto das áreas entre el alumnao qu’escoye estudiar a nosa llingua y el que decide nun fello. Quero dicir con esto que nun supón en ningún caso úa dificultá añadida. Muitos dos que foron os meus alumnos na escola porque as súas familias decidiron escoyer como optativa a nosa llingua seguiron cursando despós con ésito a Secundaria, el Bachillerato y os estudios superiores y hoi son médicos, graduaos en llinguas modernas, filólogos, maestros, fisioterapeutas, inxenieiros, periodistas, enfermeiras, etc, etc
Y despós d’esta reflexión, nun quero acabar este escrito sin esplicar a qué se debe esa perplexidá que mencionéi al empezallo.
Xurdíu fai xa us meses úa polémica col nome qu’a nosa llingua podería recibir na
modificación del Estatuto. Súan voces qu’apuntan a qu’el nome oficial col que se la
conocéu hasta agora é el único posible y qu’a denominación d’eonaviego é pouco
menos qu’un sacrilexo.
Básanse pra manter esa postura en argumentos que se poden resumir en “ é el nome que se ye ven dando dende hai trenta anos” y “ é un nome que se decidíu por consenso”, peró esqueicen qu’ese nome nunca gustóu a úa amplia mayoría de falantes, qu’esos falantes nun s’identifican con él pollas connotacióis que lleva asociadas y qu’al consenso al que se tán referindo conseguíuse, en todo caso, fai muito tempo condo nin muita xente taba sensibilizada col tema nin se yes perguntóu a os falantes.
Sinceiramente penso que s’escoyéu ese nome porque a naide se ye ocurríu outro y a denominación que ye dera Dámaso Alonso taba revestida d'un principio d'autoridá incuestionable entoncias. Peró as sociedades cambían, as realidades renóvanse y os consensos son revisables. Se fosen tan inamovibles como queren aparentar tampouco poderíamos tar falando de modificar el Estatuto ou ningúa outra realidá ou decisión que nel sou momento se tomase por consenso.
El nome de eonaviego fai referencia al ámbito territorial nel que se fala a nosa llingua como pasa cua mayoría das llinguas. ¿ Únde ta entoncias el problema? ¿ Por qué nun se pode aplicar prá nosa el mesmo criterio que s’usa pra outras muitas?. Temos el oportunidá de llibrarnos d’un nome col que muitísima xente nun s’identifica, un nome que nun caltríu na población, que nun se sinte como noso y, como se nun houbera abondos problemas, queren fer d’esto outro.
Tamén chegan rumores qu’apuntan a qu’el asturiano sería oficial en todo el
territorio, en toda a comunidá, vaya, y el eonaviego namáis lo sería nel sou ámbito
territorial. Pos eu quero diciryes a os políticos responsables de redactar a declaración d’oficialidá qu’eso sería úa nova discriminación pra os falantes del Navia-Eo, un volver a tratarnos como ciudadanos de segunda porque somos poucos y vivimos núa esquina. Non, señores, as cousas nun poden ser asina: se el asturiano vei ser oficial en toda Asturias tamén ten que sello el eonaviego y se el eonaviego namáis vei ser oficial nel Navia-Eo el asturiano namáis pode sello fora d’Entrambasauguas. Pénsenlo ben: espós de tanta espera, ¿ seguir racaniando deretos é lo máis conveniente?