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  • Juan Manuel Suárez Gómez

Los coañeses en multitud arropan ilusionados los actos del “Día del Mar 2022”


Los actos se desarrollaron a lo largo de dos jornadas de este mes de junio, la de la tarde del viernes 17 y la jornada del domingo día 19.



La localidad de Ortiguera fue el escenario, como no podía ser de otra manera dada su naturaleza marinera, de los actos conmemorativos para rendir tributo al mar y sus gentes en el Día Internacional del Mar.

En la primera de estas dos fechas fechas tuvo lugar la denominada “Ruta por la Ortiguera Mitológica e Histórica, dando comienzo a las ocho de la tarde. Fue la alcaldesa Rosana González la encargada de dar la bienvenida refiriendo detalladamente el contenido de esta ruta en el aspecto histórico y mitológico, en la que se desarrollan escenas muy propias de las gentes de esta tierra que tuvieron en el mar su medio de vida, y también una amplia exposición de sus leyendas mitológicas.


Glosó la figura de ilustres coañeses, magníficamente caracterizados como personajes de la época, comenzando por don José María Jardón, ilustre marino del siglo XIX que alcanzó el empleo de capitán de la marina a los 29 años, banquero e industrial, y su esposa la parisina Manuela Perissé y, como no, el de la inmortal escritora Eva Canel, nacida en Coaña en 1857 y fallecida en La Habana en 1932, cuyo personaje figurado, acompañada del Trasgo, ejerció como conductora de esta ruta mágica que, partiendo de la plaza de la biblioteca, se dirigió hacia el Faro donde se encuentra con las rederas, pescaderas, espumeiros, piratas y sirenas, para continuar hasta la fuente donde esperaban las lavanderas, en plena faena, las xanas y los músicos de la tuna. Mas adelante aparecería el “hombre del saco” que, lejos de amedrentar a los niños, les obsequió con golosinas.

En el parque de la localidad nuevamente aparecería el matrimonio Jardón Parissé y el coro de San Martín de Mohías nos obsequió con habaneras y canciones marineras. Desde allí la ultima etapa del recorrido concluiría en el punto de partida donde los participantes, que previamente se habían inscrito, recibirían un bollo con chorizo.

Gracias a esta genuina iniciativa tanto las gentes de Ortiguera como los visitantes tuvieron la ocasión de disfrutar de un viaje al pasado, reviviendo aquellas actividades, costumbres y tradiciones de unas gentes para las que el mar lo supuso todo, su modo de vida, su cultura y sus sentimientos. Un mar que no solamente les dio de comer con la pesca y la industria conservera, sino que también les ofreció la oportunidad, para muchos de ellos, de realizarse como expertos marines enrolados en buque de gran cabotaje con los que surcaros los océanos de la tierra.

La música, siempre acorde con la temática, también contó con sones tradicionales por parte de miembros del grupo Brisas del Navia que acompañaron a los alumnos de gaita y percusión de la Escuela Municipal de Música de Coaña.

Los actos del domingo día 19 se enmarcan principalmente en el contexto religioso e institucional. A las doce del mediodía se iniciaba la procesión con la Virgen del Carmen desde la capilla hasta el lugar que ocupa el monolito que recuerda a los marineros fallecidos en el mar, en sufragio de sus almas se celebró la Eucaristía oficiada por el párroco don Juan Luis Monzón y cantada por el coro de la Asociación de Vecinos de Ortiguera. Llegado el ofertorio, Ortiguera ofreció a la Virgen del Carmen símbolos marineros como la maqueta de un barco o una reproducción del faro. Un grupo de niñas, coordinadas por Azucena García Villamil del Consejo Municipal de Infancia, le brindaron hermosos poemas y el Ayuntamiento de Coaña, representado por su alcaldesa Rosana González, la concejala de Cultura Guadalupe Junco Parra y la edil de Bienestar Social, Mujer e Igualdad Rosa Suárez Peláez, depositaron una corona de laurel en memoria de los caídos en el mar.

Tras las ofrendas, la regidora pronunció unas breves palabras en las que destacó la esencia marinera del pueblo de Ortiguera, la valentía de sus mujeres sufriendo la angustiosa espera, todo ello causa del gran fervor hacia la Virgen del Carmen. Recordó de forma piadosa a los marineros que un día salieron para hacer su trabajo y traer el sustento a casa y no regresaron, y aprovechó para transmitir un mensaje de consuelo y esperanza a sus familias.

Al término de la Misa, el coro interpretó la Salve Marinera tras lo cual la imagen de la Virgen retornó en procesión nuevamente a la capilla al son de las gaitas del grupo Brisas del Navia de Medal, que la acompañaron en todo su recorrido.

La jornada concluyó con una comida de hermandad organizada por la Asociación de Vecinos, que tuvo lugar en la carpa instalada al efecto en el parque de la localidad.